Soplar: Con esto vamos a ayudar a los niños a controlar la respiración y junto con la expulsión del aire. Pidiendo que sople con una fuerza moderada para, o bien apagar una vela a diferentes distancias o hacer burbujas.
¿Para que les sirve esto? Se utiliza para fortalecer los músculos usados para hablar y así mejora la coordinación.
Repetir sílabas: Para este tipo de ejercicios, se eligen algunas sílabas, las cuales incluyan esos sonidos complicados para ellos, pidiendo que los repita en voz alta. Cada vez aumentando la velocidad.
Espejo: Poneros en frente de un espejo y repetid algunas palabras. De esta forma, el niño comprueba los movimientos y puede corregirse.
Sonidos de animales: Imitar los sonidos de diferentes animales. Sirviendo así para mejorar la vocalización y la coordinación que hay entre la respiración y el habla.
Canciones: Cantar canciones con rimas, a ser posible pegadizas, para que así practique la repeticion de manera divertida y automatica.